Felicidad sin intereses

Cuando te importan las sonrisas de los niños debería importante la sonrisa de los padres.

Es en el núcleo familiar donde se determina la felicidad de un niño y para ello es primordial la de sus padres. Sólo si los padres sonríen los niños sonreirán. Puedes inundar un pueblo con cientos de revistas cada mes con fotos de niños acompañadas de palabras bien sonadas como futuro, niños, paz, hermandad… para vender la imagen externa que te interesa pero que no tapa la realidad interna. Poco te importan las sonrisas de los niños cuando castigas a los padres públicamente con barrer la plaza mayor por pensar diferente, cuando por activa y por pasiva se hace peligrar el empleo de los papás que están a tus órdenes por no bailar tu agua, cuando tocas los negocios de los papás por no pegar tus carteles o pegar los de otros, cuando los papás tienen que soportar o resolver por su cuenta, ante tu dejadez, problemas con vecinos conflictivos, cuando los papás ante un peligro no tienen seguridad a la que recurrir… Toda esta falta de libertad impuesta, este silencio obligado como si de señores feudales sobre plebeyos se tratase se traspasa al núcleo familiar en forma de impotencia y tensión. Todo ser humano tiene su mínimo de dignidad que pasará a frustración. Pocas sonrisas quedan ahí.

La tuya sí, la única que te/os importa. No vaya a ser que tengáis que conseguir ese sueldo en un trabajo por méritos propios tal y como está el mercado laboral, como todo hijo de vecino . No se puede hablar de hermandad enfrentando a los hermanos sin escrúpulos por tu interés. Los papás con cabezas bajas y sin el apoyo de hermanos cerca por temor a tus hilos en lo personal y laboral no provocan sonrisas en casa, en la familia.

Las sonrisas de los padres, y con ellos la de sus hijos, sin deber nada a nadie en libertad con la cabeza alta debería ser el objetivo por el que luchar en 2019 para cualquiera que realmente le importe el bienestar de los demás, de su pueblo.

VIVOSINTI

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